jueves, 27 de abril de 2017

Princesa de mis sueños(proesía)

Princesa de mis sueños,
escucha:
¿Oyes mis latidos?
No, ¿verdad?
A lo lejos te veía caminar moviendo las caderas y pisando el suelo con cuidado mientras lo modelas con las plantas de tus pies descalzos. Sabes que es tuyo y por eso lo haces, es tuyo por decisión propia tomada casi inconscientemente por cada grano de arena, cada piedra y cada brizna de hierba en el momento en el que acarician tu piel, cuando te acercas y sienten tu presencia, cuando los sobrevuelas, porque estás por encima de todas esas cosas vulgares y materiales. Desaparecías y volvías a hacerte visible cada vez que un árbol se interponía entre tú y mi mirada, o una cascada, o un edificio de la más bella ciudad que hayas podido imaginar. Sincronizado con esas apariciones y desvanecimientos va el brillo de mi corazón, sin embargo, después de seguirte tantos años aguantando tu rechazo infantil, inocente e inconsciente, mi corazón dejó de brillar como una bombilla que pende de un hilo en el centro de una habitación que un día fué de lujo para recibirte. pero ahora tiene las ventanas tapiadas, las paredes desnudas, la puerta chirría y esa bombilla está rota.
Por eso, princesa desaparecida, ya no oyes el latir de mi corazón, porque el interior de un muerto no palpita.